El error que Dios planeó para ti y lo que la cábala enseña sobre equivocarse.

Hay una palabra que cargamos como si fuera una herida, que evitamos, tememos!
Error.
La pronunciamos con vergüenza. La asociamos con fracaso, con torpeza, con "debí haberlo hecho mejor". La usamos para castigarnos.
Pero ¿y si todo lo que creemos sobre los errores estuviera al revés?

Hace unas semanas estaba pintando un Árbol de la Vida con hojilla de oro.
Tenía todo claro en mi cabeza, los colores, la luz, cada círculo trazado con precisión. Iba a ser algo hermoso y controlado.
Pero el destino tenía otros planes.
El pegante se esparció más allá de los bordes. La lámina de oro se arrugó, se pegó donde no debía, se fue por caminos que yo no había diseñado. Mis manos estaban doradas y la mesa también. El lienzo tenía una vida propia que yo no había invitado.
Me detuve. Respiré.

Y en ese momento recordé algo que Kandinsky escribió en De lo Espiritual en el Arte.
Que el artista no es la única fuerza que actúa en el proceso creativo. El proceso creativo tiene una dimensión espiritual, una energía operando que no vemos.
Lo que vemos como un error, en el proceso creativo, es realmente la prueba de que hay algo más allá moviendo los hilos invisibles.

La cábala lo sabe desde hace mucho tiempo.
Lo que llamamos Satán, el mal y aquí no hablo de un ser con cuernos sino de una fuerza, de un principio, en hebreo se llama ha-Satan, que significa el oponente, el que resiste.
Y en el sistema cabalístico, ese oponente no está ahí para destruirte.
Está ahí para entrenarte.
La resistencia que ejerce, que nos lleva al error,el obstaculo que pone en nuestro camino, es el gimnasio del alma.
Sin el peso, el músculo no se forma. Sin el obstáculo, no hay no hay corrección, no hay crecimiento, no hay revelación de lo que realmente somos.

El mal, los errores, las fuerzas que se oponen a tus planes y te desafian, son parte del diseño.
Debemos superarlos para refinarnos, para ser más fuertes, más sabios.
Y en ese proceso,en el que nos enfrentamos al error y a lo que transformamos a raíz de él, tambien revelamos nueva información.
Información que estaba oculta en el infinito pero destinada a ser revelada por cada uno de nosotros. Ese es nuestro propósito, revelar información del infinito, revelara Dios en esta Tierra.
Somos canales.

No somos los autores completos de lo que creamos. Somos el instrumento por el que pasa algo mucho más grande se hace visible en el mundo a través de nosotras.
Cada una de nosotras ha venido a revelar algo específico.
Y para que ese algo se manifieste, muchas veces tu plan tiene que romperse. Tu control tiene que ceder. La hojilla tiene que ir a donde ella sabe que debe ir, aunque tú todavía no puedas ver por qué.
Porque hay una voluntad que opera a través de ti, incluso cuando el lienzo se desordena.
Especialmente cuando el lienzo se desordena.

El error no interrumpe tu propósito.
El error muchas veces es tu propósito manifestándose de una forma que aún no reconoces.
El cuadro que nació de ese caos dorado se hizo una forma muy poetica en que la vida me hizo experimentar las enseñansas de la cabala, recordar lo que Kandinsky ya habia revelado.
Y mientras lo miraba terminado, pensé en cuántas veces en mi vida quise rendirme exactamente en el momento en que esa voluntad estaba tomando forma a través de mí.

¿A ti también te ha pasado?"¿A ti también te ha paSi es así, este es exactamente el tipo de proceso que los cuadernos guiados de El Canto de la Ballena están diseñados para acompañar.
Si te ha pasado me encantaría invitarte a hablar un poco sobre esto y cómo dos de los libros de journaling guiados de la colección El Canto de la Ballena pueden ayudarte.
Por eso te dejo aqui el video de youtube que hice sobre este tema.
Pd. No te olvides de escribir sobre tus errores, sobre lo que aprendes de ellos y sobretodo plantearte diferentes formas en que puedes hacer de ellos oportunidades.
En este link puedes ver un set decuadernos que siento que puede acompañarte en el proceso.
un abrazo desde la polinesia!

