El coraje de dejar de buscarte
Hace unos días fue el solsticio y llevé mi Libro del Coraje a Puketoki, una reserva cerca de mi casa.

No iba buscando nada en especial. Solo necesitaba estar afuera. Caminar un poco. Sentarme entre árboles. Escuchar y escucharme.
Hay algo en la naturaleza que me devuelve a un lugar más simple de mí. Tal vez más primitivo.

Mientras escribía, me di cuenta de algo que me ha acompañado durante años.
Esa idea repetida de que hay algo en mí que todavía tengo que encontrar.
Como si hubiera una versión correcta de mí misma esperándome en algún punto del camino.
Y mientras no llegue a esa identidad, todo lo demás es preparación.

Pero desde la mirada de la Cábala, esa búsqueda tiene otra dirección.
No venimos a convertirnos en alguien distinto a nivel de identidad. Venimos a revelarnos y a revelar a Dios a través de nuestra existencia.
Porque si la vida es una construcción constante de identidad, entonces vivimos en tensión, intentando llegar a algo, que no ha de llegar porque al fin del camino descubriremos que nuestra identidad no existe.
Por muchas razones, la mas simple: desde que nacimos hasta hoy y lo que nos queda estamos cambiando, mutando, creciendo. Estamos habitando permanentemente en un verso de Neruda "nosotros los de entonces ya no somos los mismos"

Y si la vida es un proceso de revelación, entonces lo que hacemos no es añadirnos, sino ir quitando lo que nos impide vernos.
Capas... expectativas y condicionamientos. Historias que no nos pertenecen del todo.
Y eso, aunque suena simple, no siempre lo es.
Porque la mente se aferra a lo conocido.
Incluso cuando lo conocido duele, incluso cuando ya no nos queda cómodo.
Mientras escribía entre los helechos de Puketoki, pensé en todas las veces que confundí cambio con pérdida.

En todas las veces que sentí que me estaba perdiendo, cuando en realidad algo en mí estaba intentando moverse.
Creo que muchas mujeres sensibles vivimos ahí, en esa frontera entre lo que sentimos y lo que se supone que deberíamos sentir.
Entre lo que somos y lo que aprendimos a mostrar.
Tenemos un mundo interno tan vivo… y un mundo externo que a veces no lo sabe leer.
Y esomuchas veces es agotador.

La Cábala habla de niveles del alma.
De una conciencia que va despertando de forma gradual pero no lineal.
Como si la vida no fuera un punto de llegada, sino un camino de revelación continua en el que vivimos muriendo para volver a nacer. Nuevas, mejores, más grandes.

Por eso siempre me han llamado los símbolos, los sueños, los arquetipos. porque siento que hablan en un idioma más antiguo que las palabras. Un idioma que explica una realidad que trasciende la experiencia individual de la vida.
Pienso que cada una de nosotras está atravesando su propio mapa interior.
A veces como expansión, a veces como caída,como pausa...
Y quizás no se trata de entenderlo todo.
Sino de tener el coraje de no abandonarnos en el proceso.

De mantener la paz interior, de escribirnos, de darnos espacio de escucharnos un poco más despacio.
Mientras estaba en Puketoki, rodeada de verde y de humedad suave en el aire, sentí que no estoy perdida, no estoy en guerra con el mundo...
Solo estoy cambiando de forma. Y mis cambios, como el solsticio no son un problema a resolver, sino un movimiento a acompañar...
Y entonces recordé algo que he estado explorando últimamente.
Los arcanos del tarot.

Un lenguaje simbólico de estos procesos internos que todas atravesamos.
Capas de experiencia, etapas, cambios...
Una forma en que el arte nos lleva a transitar la sensación de que hay caminos que no se explican del todo… hasta que se viven.
Esto último le da sentido a lo que estoy creando en mi taller ahora, un viaje, para que podamos autodescubrirnos a traves del tarot en la experiencia.
Porque muchas veces nos dicen , el tarot es una herramienta de autoconocimiento, no de adivinación, pero a ciencia cierta no nos dicen como usarlo con ese propósito.
Pero todavía no quiero decir mucho más sobre eso... jaja me emociono y me extiendo, este post era sobre dejar de buscarnos en la identidad para encontrarnos en el infinito.
Aquí te voy a dejar el link del libro del Coraje paraque tu tambien tengas el tuyo,un abrazo.
(Y para no dejarte con la intriga sobre el tarot aqui te adelanto otro poquito)


Gracias por compartir los hermosos parajes que frecuentas, pero sobretodo esas enseñanzas que nos revelan que hay otras miradas, otros caminos, y que eso en lo que nos hemos enfrascado y que nos limita y muchas veces hiere, no es sino producto de nuestras propias ideas limitantes!
Gracias.