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El camino del Loco: vivir, soltar y volver a florecer

Respirar aire fresco, conectar con los árboles, escuchar el agua correr por los ríos y caminar entre aves silvestres se ha convertido, con los años, en algo más que una forma de vivir.

 

 

Es una forma de recordarme.

Ser feliz en el bosque, no elegir entre montana y playa alguna vez se sintió como una fantasía… hasta que dejó de serlo. Nada es imposible cuando lo deseas con el corazón. Y el corazón, cuando es honesto, siempre sabe a dónde ir.

 

He vivido en muchos países. He sido muchas versiones de mí misma en cada uno de ellos.

En cada puerto que la vida me ha traído, he encontrado la manera de conectar con la Tierra, de adaptarme como se adaptan las flores: con raíces distintas, en climas distintos, aun así floreciendo.

No es un camino fácil. Pero creo que es el camino que todos estamos llamados a hacer como humanos.

En el Tarot existe una carta que habla sobre esto:

El Loco.

 

 

El loco del tarot no es un insulto. Es el inicio. Es la figura que con una mochila pequeña al hombro y un perro fiel que le ladra, le empuja, le muerde la cola diciéndole: adelante. ya. ahora.

El Loco no carga todo lo que ha vivido. Carga solo lo esencial. Porque sabe, con esa sabiduría extraña que tienen los que han recoorido un largo camino, que si llevaras una mochila llena de verdades, no podrías avanzar.

Te pesaría demasiado.

Así he ido yo por el mundo.

 

 

Empacando y desempacando mis propias verdades. Sembrando en cada lugar lo que ya no me sirve, dejando atras condicionamientos y llevándome solo los frutos que me regala el hecho d ehaberlos descubierto. 

Y es que las verdades que me movían a los doce años no son las mismas que me mueven ahora. Las perspectivas cambian. El horizonte de expectativas se expande. Y la verdad ,nuestra verdad, va cambiando. Una vez vaciamos la mochila, se llena con cosas nuevas que estan destinadas a ser vaciadas de nuevo.  Somos unos buscadores infinitos de una verdad que baila, nunca es estatica. 

 

Somos seres mutantes. Y eso, lejos de asustarme, me parece inspira, me hace sentir que soy mi propia creadora, y que mi obra esta en constante movimiento.

Un movimiento que hacemos todos mientras transcurre la vida. Un cambio que a pesar de las apariencias es sostenido, sentimos vertigo, incertidumbre, a veces miedo, pero todos llevamos un bastón.

Esa intension que permanece. Esa esencia que no se transforma aunque todo lo demás lo haga. El bastón que nos acompaña, que nos sostiene, que nos orienta cuando no sabemos bien hacia dónde vamos.

Para mí ese bastón nos da el poder de caminar con fe de ser sostenidos, hacia la libertad. 

 

 

La libertad de ser cada vez mas nosotros mismos, esa que contra todo pronostico me lleva al bosque, al mar, a la arena bajo mis pies. La misma que me hace escribir, ilustrar, crear, a pesar del miedo, la frustracion, la lucha constante del ser con el deber ser. La misma libertad que late en cada cuaderno con la posibilidad que pongo en manos de otra mujer diciéndole: guardá esto. esto importa. tu historia merece ser contada.

 

 

En la Cábala, El Loco corresponde a Maljut, el reino material, esta realidad física en la que habitamos.

Y el mandato de Maljut es hermoso y exigente a la vez: encontrar a Dios en la materia.

En las cosas que nos rodean. En el grano de arena. En el agua que llega y se va. En el cuerpo que respira. En la célula que vibra y se conecta con este plano.

Tal vez por eso sigo buscando el mar. El contacto con la tierra. El infinito llegando a mí en forma de olas.

Porque cuando lo veo, cuando lo siento en mis pies y en mi pecho, no me cabe ninguna duda de que algo más grande que yo está presente en todo esto.

En las hojas que caen. En el aire. En cada ventana que se abre para dejarme ver luz en lo que estaba oculto.

Yo elijo bosques, montañas, playas, pueblos simples, lugares detenidos en el tiempo, jardines florecidos.

Porque me gusta caminar despacio. Me gusta sentir calma. Me gusta encontrarme en cada lugar al que llego.

Y en cada uno de esos lugares, abro un cuaderno.

Inicio una nueva historia. Hago mi propia biblioteca y quiero que tu lo hagas tambien, para que las letras guarden la energía de ese instante. Para poder volver. Para que tu también puedas volver, al momento, a la emoción, a la versión de ti que estabas siendo.

El secreto de crear una nueva vida es encontrar lo que amas, lo que de verdad te hace feliz, y seguirlo, hasta poder sostenerlo entre tus manos.

Y también soltarlo cuando ya no te pertenece. Y volver a comenzar.

Eso es El Loco. Eso somos nosotras.

Quiero seguir fluyendo. Conocer cada océano, cada desierto, cada pueblo remoto en la selva.

No quiero perderme ningún amanecer. Ningún balcón abierto en una casa pequeña. Ninguna lluvia, por más suave que sea.

Quiero caminar con los pies descalzos.

Ser una gitana bailando con la Tierra.


Si también estás en un momento de inicio, de cambio, de soltar y volver a empacar, te invito a que te acompañes con palabras. Aqui te dejo el link de los cuadernos que diseñé para eso: para guardar los momentos que merecen ser guardados, para hacer del journaling una práctica que te conecta con tu esencia.

Como el bastón del Loco. Siempre ahí. Siempre tuyo.

 


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